EL MIEDO A PERDER EL TIEMPO




Muy buenas nuevas queridos lectores. Llevo un tiempo sin publicar, y es que, si algo me ha enseñado la vida –a punta de palos–, es a hacer una sola cosa a la vez, a saber parar cuando el mundo quiere correr y a retomar cada cosa cuando el cuerpo te lo pida y el tiempo te lo ceda, sin culpas ni remordimientos. 
Recuerdo que antes solia estar siempre con sobrecarga, exigiéndome estar en todo a la vez, como si temiera perder algo por el camino. Lo irónico es que, en ese afán, me estaba perdiendo a mí misma. Y aunque se pueda disimular, el alma y el cuerpo pasan factura, y un día, sin más, despiertas en medio de una crisis nerviosa y una profunda desconexión con la realidad. 



Pero, ¿realmente es necesario llegar a ese punto, y sobre todo, vale la pena? 

No hace falta llevarnos al límite para sentir que avanzamos:

La sociedad no tiene un buen concepto sobre “tomarse una pausa”. Se suele pensar que, si no estás haciendo algo constantemente, estas perdiendo un tiempo valioso de tu vida. Cuando en realidad es justamente en las pausas donde se gana claridad y equilibrio. Y no, no hace falta irse lejos, hablo de algo básico: tan simple como tomar un café con calma, mirar al cielo, bailar a solas, tumbarse en el sofá sin hacer nada, sentarse en la yerba, pasear sin rumbo, observar a la gente pasar, estar en silencio, respirar hondo, ser.
Sin producir, sin “aprovechar" el tiempo, sin sentimiento de culpa.



“Tomar una pausa cuando hace falta, siempre es una buena opción, si quieres hacer las cosas bien hechas” 

Hay un dicho en italiano que me encanta: “Il dolce far niente”, que en español significa: la dulzura de no hacer nada. Una forma de vivir el presente de manera consciente, ver la plenitud en la belleza de lo simple, de lo cotidiano. 
De forma similar existe la practica del: “Niksen”, una palabra de origen holandés que significa literalmente: El arte de no hacer nada. Se trata de escuchar el propio cuerpo y decidir cuando parar.
A diferencia de la meditación, donde hay una intención (respiración, observación, concentración), en el Niksen, no hay ninguna intención. El Niksen no es huir de la vida, es habitarla sin más. 
Es elegir estar, antes de hacer.



Cuando era una niña, mi madre se enfadaba porque yo quería comer mientras miraba la tele. Siempre repetía: “¡Cuando se come, se come!” .
En ese entonces no entendia por qué algo tan pequeño le molestaba tanto. Pero es ahora de adulta, que entiendo tan valioso mensaje.
 –Cuando se come, se come– 
Me entristece pensar que las pequeñas sutilezas del día, cada vez son más desapercibidas. Cuando nos duchamos en realidad no nos estamos duchando, y así en todo, cuando caminamos, comemos, cocinamos. Hacemos tantas cosas a la vez, que nos hemos acostumbrado a funcionar en modo automático, por inercia, y a saltar de un estímulo a otro constantemente. Tratamos de mantener la mente tan ocupada, que perdemos contacto con nuestra voz interior.
Vivimos entre pantallas, notificaciones, mensajes, grupos de WhatsApp. Tal vez por eso sentimos que el tiempo corre cada vez más rápido. 



Un año de ahora no se vive como un año de antes. 
Tantos estímulos nos arrancan del presente y el tiempo parece volar. 
Tal vez mi madre tenía razón desde el principio: 
cuando se come, se come.
Y, más aún, cuando se vive… se vive. 
Ojalá sin prisa.



¿Y tu, disfrutas de las pausas sin sentirte en culpa? 
te leo en los comentarios👇👀.

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Te abrazo fuerte 💟
Heidy Johanna Enciso Daza

Comentarios

  1. Acostarme en la cama y mirar el techo unos minutos es mi pasatiempo favorito💆🏻‍♀️

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    1. Me encanta! mirar el techo sin hacer nada es terapia... gracias por tu comentario!

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  2. Hola Tienes toda la razón!!! No disfrutamos nunca el momento por estar corriendo 😔🤗😃😃😍

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    1. Detenerse es un acto de amor proprio enorme, correr es normal, pero aprender a parar es fundamental. Gracias por tu comentario!

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  3. Epa epa es como hay que vivir a vivir así yo aprendí...que buen artículo

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    1. Eso que maravilla! y que buen modo de observar la vida! Gracias por tu comentario

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  4. Te estaba leyendo mientras comía...y cuanta razón tienes!...llevo meses intentando hacer "nada"...pero siempre pongo la excusa del tiempo. Mi paz me lo da esos momentos de estar sola en medio de verde,tierra, sol...un fuerte abrazo

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    1. oooh que comentario mas enriquecedor y honesto! la mayoría de personas están sintiendo lo mismo. La vida cada vez corre mas rápido, depende de nosotros detenernos para volver a escucharnos... y que mejor manera de hacerlo, que refugiándonos en las simples y grandes cosas que nos dan paz.
      Gracias por tu comentario! te abrazo fuerte.

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  5. Eso es alcahuetear la pereza, jejejeje que bueno disfrutar de la quietud sin afanes, viviendo el presente. Muy buen tema 👍

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